1. Número 1 · Enero 2015

  2. Número 2 · Enero 2015

  3. Número 3 · Enero 2015

  4. Número 4 · Febrero 2015

  5. Número 5 · Febrero 2015

  6. Número 6 · Febrero 2015

  7. Número 7 · Febrero 2015

  8. Número 8 · Marzo 2015

  9. Número 9 · Marzo 2015

  10. Número 10 · Marzo 2015

  11. Número 11 · Marzo 2015

  12. Número 12 · Abril 2015

  13. Número 13 · Abril 2015

  14. Número 14 · Abril 2015

  15. Número 15 · Abril 2015

  16. Número 16 · Mayo 2015

  17. Número 17 · Mayo 2015

  18. Número 18 · Mayo 2015

  19. Número 19 · Mayo 2015

  20. Número 20 · Junio 2015

  21. Número 21 · Junio 2015

  22. Número 22 · Junio 2015

  23. Número 23 · Junio 2015

  24. Número 24 · Julio 2015

  25. Número 25 · Julio 2015

  26. Número 26 · Julio 2015

  27. Número 27 · Julio 2015

  28. Número 28 · Septiembre 2015

  29. Número 29 · Septiembre 2015

  30. Número 30 · Septiembre 2015

  31. Número 31 · Septiembre 2015

  32. Número 32 · Septiembre 2015

  33. Número 33 · Octubre 2015

  34. Número 34 · Octubre 2015

  35. Número 35 · Octubre 2015

  36. Número 36 · Octubre 2015

  37. Número 37 · Noviembre 2015

  38. Número 38 · Noviembre 2015

  39. Número 39 · Noviembre 2015

  40. Número 40 · Noviembre 2015

  41. Número 41 · Diciembre 2015

  42. Número 42 · Diciembre 2015

  43. Número 43 · Diciembre 2015

  44. Número 44 · Diciembre 2015

  45. Número 45 · Diciembre 2015

  46. Número 46 · Enero 2016

  47. Número 47 · Enero 2016

  48. Número 48 · Enero 2016

  49. Número 49 · Enero 2016

  50. Número 50 · Febrero 2016

  51. Número 51 · Febrero 2016

  52. Número 52 · Febrero 2016

  53. Número 53 · Febrero 2016

  54. Número 54 · Marzo 2016

  55. Número 55 · Marzo 2016

  56. Número 56 · Marzo 2016

  57. Número 57 · Marzo 2016

  58. Número 58 · Marzo 2016

  59. Número 59 · Abril 2016

  60. Número 60 · Abril 2016

  61. Número 61 · Abril 2016

  62. Número 62 · Abril 2016

  63. Número 63 · Mayo 2016

  64. Número 64 · Mayo 2016

  65. Número 65 · Mayo 2016

  66. Número 66 · Mayo 2016

  67. Número 67 · Junio 2016

  68. Número 68 · Junio 2016

  69. Número 69 · Junio 2016

  70. Número 70 · Junio 2016

  71. Número 71 · Junio 2016

  72. Número 72 · Julio 2016

  73. Número 73 · Julio 2016

  74. Número 74 · Julio 2016

  75. Número 75 · Julio 2016

  76. Número 76 · Agosto 2016

  77. Número 77 · Agosto 2016

  78. Número 78 · Agosto 2016

  79. Número 79 · Agosto 2016

  80. Número 80 · Agosto 2016

  81. Número 81 · Septiembre 2016

  82. Número 82 · Septiembre 2016

  83. Número 83 · Septiembre 2016

  84. Número 84 · Septiembre 2016

  85. Número 85 · Octubre 2016

  86. Número 86 · Octubre 2016

  87. Número 87 · Octubre 2016

  88. Número 88 · Octubre 2016

  89. Número 89 · Noviembre 2016

  90. Número 90 · Noviembre 2016

  91. Número 91 · Noviembre 2016

  92. Número 92 · Noviembre 2016

  93. Número 93 · Noviembre 2016

  94. Número 94 · Diciembre 2016

  95. Número 95 · Diciembre 2016

  96. Número 96 · Diciembre 2016

  97. Número 97 · Diciembre 2016

  98. Número 98 · Enero 2017

  99. Número 99 · Enero 2017

  100. Número 100 · Enero 2017

  101. Número 101 · Enero 2017

  102. Número 102 · Febrero 2017

  103. Número 103 · Febrero 2017

  104. Número 104 · Febrero 2017

  105. Número 105 · Febrero 2017

  106. Número 106 · Marzo 2017

  107. Número 107 · Marzo 2017

  108. Número 108 · Marzo 2017

  109. Número 109 · Marzo 2017

  110. Número 110 · Marzo 2017

  111. Número 111 · Abril 2017

  112. Número 112 · Abril 2017

  113. Número 113 · Abril 2017

  114. Número 114 · Abril 2017

  115. Número 115 · Mayo 2017

  116. Número 116 · Mayo 2017

  117. Número 117 · Mayo 2017

  118. Número 118 · Mayo 2017

  119. Número 119 · Mayo 2017

  120. Número 120 · Junio 2017

  121. Número 121 · Junio 2017

  122. Número 122 · Junio 2017

  123. Número 123 · Junio 2017

  124. Número 124 · Julio 2017

  125. Número 125 · Julio 2017

  126. Número 126 · Julio 2017

  127. Número 127 · Julio 2017

  128. Número 128 · Agosto 2017

  129. Número 129 · Agosto 2017

  130. Número 130 · Agosto 2017

  131. Número 131 · Agosto 2017

  132. Número 132 · Agosto 2017

  133. Número 133 · Septiembre 2017

  134. Número 134 · Septiembre 2017

  135. Número 135 · Septiembre 2017

  136. Número 136 · Septiembre 2017

  137. Número 137 · Octubre 2017

  138. Número 138 · Octubre 2017

  139. Número 139 · Octubre 2017

  140. Número 140 · Octubre 2017

  141. Número 141 · Noviembre 2017

  142. Número 142 · Noviembre 2017

  143. Número 143 · Noviembre 2017

  144. Número 144 · Noviembre 2017

  145. Número 145 · Noviembre 2017

  146. Número 146 · Diciembre 2017

  147. Número 147 · Diciembre 2017

  148. Número 148 · Diciembre 2017

  149. Número 149 · Diciembre 2017

  150. Número 150 · Enero 2018

  151. Número 151 · Enero 2018

  152. Número 152 · Enero 2018

  153. Número 153 · Enero 2018

  154. Número 154 · Enero 2018

  155. Número 155 · Febrero 2018

  156. Número 156 · Febrero 2018

  157. Número 157 · Febrero 2018

  158. Número 158 · Febrero 2018

  159. Número 159 · Marzo 2018

  160. Número 160 · Marzo 2018

  161. Número 161 · Marzo 2018

  162. Número 162 · Marzo 2018

  163. Número 163 · Abril 2018

  164. Número 164 · Abril 2018

  165. Número 165 · Abril 2018

  166. Número 166 · Abril 2018

  167. Número 167 · Mayo 2018

  168. Número 168 · Mayo 2018

  169. Número 169 · Mayo 2018

  170. Número 170 · Mayo 2018

  171. Número 171 · Mayo 2018

  172. Número 172 · Junio 2018

  173. Número 173 · Junio 2018

  174. Número 174 · Junio 2018

  175. Número 175 · Junio 2018

  176. Número 176 · Julio 2018

  177. Número 177 · Julio 2018

  178. Número 178 · Julio 2018

  179. Número 179 · Julio 2018

  180. Número 180 · Agosto 2018

  181. Número 181 · Agosto 2018

  182. Número 182 · Agosto 2018

  183. Número 183 · Agosto 2018

  184. Número 184 · Agosto 2018

  185. Número 185 · Septiembre 2018

  186. Número 186 · Septiembre 2018

  187. Número 187 · Septiembre 2018

  188. Número 188 · Septiembre 2018

  189. Número 189 · Octubre 2018

  190. Número 190 · Octubre 2018

  191. Número 191 · Octubre 2018

  192. Número 192 · Octubre 2018

  193. Número 193 · Octubre 2018

  194. Número 194 · Noviembre 2018

  195. Número 195 · Noviembre 2018

  196. Número 196 · Noviembre 2018

  197. Número 197 · Noviembre 2018

  198. Número 198 · Diciembre 2018

  199. Número 199 · Diciembre 2018

  200. Número 200 · Diciembre 2018

  201. Número 201 · Diciembre 2018

  202. Número 202 · Enero 2019

  203. Número 203 · Enero 2019

  204. Número 204 · Enero 2019

  205. Número 205 · Enero 2019

  206. Número 206 · Enero 2019

  207. Número 207 · Febrero 2019

  208. Número 208 · Febrero 2019

  209. Número 209 · Febrero 2019

  210. Número 210 · Febrero 2019

  211. Número 211 · Marzo 2019

  212. Número 212 · Marzo 2019

  213. Número 213 · Marzo 2019

  214. Número 214 · Marzo 2019

  215. Número 215 · Abril 2019

  216. Número 216 · Abril 2019

  217. Número 217 · Abril 2019

  218. Número 218 · Abril 2019

  219. Número 219 · Mayo 2019

  220. Número 220 · Mayo 2019

  221. Número 221 · Mayo 2019

  222. Número 222 · Mayo 2019

  223. Número 223 · Mayo 2019

  224. Número 224 · Junio 2019

  225. Número 225 · Junio 2019

  226. Número 226 · Junio 2019

  227. Número 227 · Junio 2019

  228. Número 228 · Julio 2019

  229. Número 229 · Julio 2019

  230. Número 230 · Julio 2019

  231. Número 231 · Julio 2019

  232. Número 232 · Julio 2019

  233. Número 233 · Agosto 2019

  234. Número 234 · Agosto 2019

  235. Número 235 · Agosto 2019

  236. Número 236 · Agosto 2019

  237. Número 237 · Septiembre 2019

  238. Número 238 · Septiembre 2019

  239. Número 239 · Septiembre 2019

  240. Número 240 · Septiembre 2019

  241. Número 241 · Octubre 2019

  242. Número 242 · Octubre 2019

  243. Número 243 · Octubre 2019

  244. Número 244 · Octubre 2019

  245. Número 245 · Octubre 2019

  246. Número 246 · Noviembre 2019

  247. Número 247 · Noviembre 2019

  248. Número 248 · Noviembre 2019

  249. Número 249 · Noviembre 2019

  250. Número 250 · Diciembre 2019

  251. Número 251 · Diciembre 2019

  252. Número 252 · Diciembre 2019

  253. Número 253 · Diciembre 2019

  254. Número 254 · Enero 2020

  255. Número 255 · Enero 2020

  256. Número 256 · Enero 2020

  257. Número 257 · Febrero 2020

  258. Número 258 · Marzo 2020

  259. Número 259 · Abril 2020

  260. Número 260 · Mayo 2020

  261. Número 261 · Junio 2020

  262. Número 262 · Julio 2020

  263. Número 263 · Agosto 2020

  264. Número 264 · Septiembre 2020

  265. Número 265 · Octubre 2020

  266. Número 266 · Noviembre 2020

  267. Número 267 · Diciembre 2020

  268. Número 268 · Enero 2021

  269. Número 269 · Febrero 2021

  270. Número 270 · Marzo 2021

  271. Número 271 · Abril 2021

  272. Número 272 · Mayo 2021

  273. Número 273 · Junio 2021

  274. Número 274 · Julio 2021

  275. Número 275 · Agosto 2021

  276. Número 276 · Septiembre 2021

  277. Número 277 · Octubre 2021

  278. Número 278 · Noviembre 2021

  279. Número 279 · Diciembre 2021

  280. Número 280 · Enero 2022

  281. Número 281 · Febrero 2022

  282. Número 282 · Marzo 2022

  283. Número 283 · Abril 2022

  284. Número 284 · Mayo 2022

  285. Número 285 · Junio 2022

  286. Número 286 · Julio 2022

  287. Número 287 · Agosto 2022

  288. Número 288 · Septiembre 2022

  289. Número 289 · Octubre 2022

  290. Número 290 · Noviembre 2022

  291. Número 291 · Diciembre 2022

  292. Número 292 · Enero 2023

  293. Número 293 · Febrero 2023

  294. Número 294 · Marzo 2023

  295. Número 295 · Abril 2023

  296. Número 296 · Mayo 2023

  297. Número 297 · Junio 2023

  298. Número 298 · Julio 2023

  299. Número 299 · Agosto 2023

  300. Número 300 · Septiembre 2023

  301. Número 301 · Octubre 2023

  302. Número 302 · Noviembre 2023

  303. Número 303 · Diciembre 2023

  304. Número 304 · Enero 2024

  305. Número 305 · Febrero 2024

  306. Número 306 · Marzo 2024

  307. Número 307 · Abril 2024

  308. Número 308 · Mayo 2024

  309. Número 309 · Junio 2024

  310. Número 310 · Julio 2024

CTXT necesita 15.000 socias/os para seguir creciendo. Suscríbete a CTXT

Diálogo

Recuerdos del futuro

Cuando Europa todavía estaba en su sitio

Hilario J. Rodríguez / Marc Casals 18/06/2024

<p><em>Ensueño</em>. Óleo de Józef Rapacki (1892).</p>

Ensueño. Óleo de Józef Rapacki (1892).

En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí

Hilario J. Rodríguez. En 1935, Edmund Husslerl pronunció una conferencia sobre la crisis del humanismo europeo. Para él, “europeo” era un adjetivo que iba más allá de Europa, algo que nació con la filosofía griega y que entendió el mundo como un interrogante que debía ser resuelto. Muchos científicos e intelectuales, de hecho, se enfrentaron con ese interrogante no por una razón práctica sino porque una pasión por el conocimiento se había adueñado de ellos. Pero, mientras las ciencias y las humanidades hacían una exploración técnica de cuanto nos rodeaba, los escritores decidieron explorar la vida misma, que había quedado en los márgenes de los intereses de todas las demás disciplinas. ¿Cómo definiríais ahora mismo a un escritor europeo?

Marc Casals. Yo diría que en la propia falta de definición está la definición. Europa se construyó como una categoría abierta e incluso hoy, cuando se produce una conversación o un debate sobre ella, no es seguro que los diversos interlocutores se estén refiriendo a lo mismo. De forma similar, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de escritores no originarios de Europa que viven en el continente, no sé hasta qué punto tiene sentido establecer una definición categórica. Eso sí, no asociaría la “europeidad” de un escritor a tratar ciertos temas ni a escribir de una cierta forma, porque en un continente que se precia de su diversidad también es importante respetar la literaria. Personalmente tengo debilidad por las “novelas europeas”, es decir, aquellas cuya narración suele transcurrir en diversas ciudades del continente y a veces también en diversas épocas históricas, y que indagan en el presente, el pasado y el futuro, y en la naturaleza de Europa. Pero, dejando de lado mis intereses personales, no creo ni que los escritores deban centrarse sí o sí en este tipo de obras ni que los lectores europeos deban interesarse particularmente por ellas, aunque esa falta de interés quizás sería sintomática de una falta de cohesión identitaria.

Nuestras sociedades están en un periodo bastante dogmático y el arte debe seguir actuando como contrapunto

H.J.R. El conocimiento de Europa, de su construcción y afianzamiento geopolítico, es un asunto que han abordado la historia, la filosofía y las ciencias, que sin embargo dejaron de lado al ser humano, un tema del que se encargó la novela desde el Quijote en adelante. Gracias a la novela descubrimos cómo experimentaban el amor o el odio los europeos, cada uno a su manera. Y la novela todo eso lo consiguió más allá de las ideologías, de la fe, de los constreñimientos de las fronteras e incluso de la sensatez (y en este caso me refiero a toda la novela que arranca con Gargantúa y Pantagruel, pasando por Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy o Bouvard y Pécuchet, que es una literatura que lucha contra la lógica del argumento, de la historia, del relato). ¿Podría decirse que la novela relativizó y multiplicó los relatos fundados en valores establecidos a partir de la fe o el poder? ¿Necesita Europa la ambigüedad de la novela, su relatividad sin verdades absolutas?

M.C. ¡El mundo entero necesita la ambigüedad y las relatividades! Yo entiendo que esa capacidad de la novela, y del arte en general, para explorar sin dogmatismos las complejidades de la existencia constituye buena parte de lo que los hace valiosos. Por eso a veces observo con cierta inquietud cómo los relatos cerrados y dogmáticos sobre cuestiones relacionadas, por ejemplo, con la forma en que uno debe comportarse están cada vez más extendidos e incluso se filtran en la narrativa tanto de ficción como de no ficción. También me preocupa cómo se valoran obras por expresar una “cosmovisión” correcta y cómo otras pasan desapercibidas por no tenerla o por incluir personajes cuyos valores éticos no coinciden con los que se le presuponen al lector. Pienso que es importante que la narrativa mantenga ese elemento de exploración moral, además de la exploración formal y estética. Tengo la impresión de que nuestras sociedades están en un periodo bastante dogmático y de que tanto la literatura como el arte en general deben seguir actuando como contrapuntos, dentro de su rango de difusión que –como casi todos sabemos– es limitado.

H.J.R. Gueorgui Gospodinov dice que la actual guerra entre Rusia y Ucrania se debe a la amnesia que sufrimos con respecto a las dos guerras mundiales que golpearon el siglo XX, que estamos comenzando a olvidarlas. Para él, que en 2023 haya una guerra en Europa es un retroceso brutal y repentino al pasado, es un acto de barbarie. Significa que no hemos cumplido nuestro trabajo con la memoria. ¿Qué te parece esa afirmación?

Hay gente que ve las guerras de los noventa como una mera prolongación de aquel conflicto entre 1939 y 1945

M.C. Me sorprende que un autor balcánico diga esto porque precisamente en los Balcanes ese pasado está bien presente. Yo llevo dieciséis años viviendo en países que antes formaban parte de Yugoslavia y en todo ese tiempo he notado que la presencia que tiene la memoria de la Segunda Guerra Mundial en esta parte de Europa es abrumadora: incluso hay gente que ve las guerras de los noventa como una mera prolongación de aquel conflicto entre 1939 y 1945. Tampoco parece que en España se haya olvidado la Guerra Civil, sino que continúa siendo un elemento de discordia y hay una pugna encarnizada entre relatos y formas de recordarla. Parte de la hegemonía de Vladímir Putin en Rusia se debe a su resignificación de la experiencia soviética en la Segunda Guerra Mundial y al colaboracionismo ucraniano de Stepán Bandera y sus seguidores, que está siendo debatido en todo el mundo desde el Maidán en 2014. Y, si consideramos la implantación del comunismo al oeste de la ex Unión Soviética como una consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, no diría que sea precisamente un tema olvidado en estos países, incluida Bulgaria. Entiendo que Gospodinov se refiere a la mayor parte de Europa Occidental, para la que la posibilidad de una guerra resultaba muy lejana, aunque el discurso del establishment político está virando a una velocidad enorme ante la posibilidad de una derrota ucraniana frente a Rusia y la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses. Por otra parte, creo que sí se ha producido un olvido en la memoria colectiva, olvido que ya se hizo patente en la guerra de Bosnia en los noventa, cuando se volvieron a abrir campos de concentración y se produjo un nuevo genocidio en suelo europeo, medio siglo después del Holocausto. Dado que es un tema que me toca de cerca, porque viví diez años en Sarajevo, desde que me sumergí en la realidad bosnia comprendí que las grandes proclamas al estilo ‘Never again’ (nunca más) son de consumo propio para los políticos, los diplomáticos y algún incauto. Eso sí, nunca hubiese pensado que vería casi en directo algo como lo que está ocurriendo en Gaza sin que hubiese una reacción mínimamente clara de los países europeos. La Unión Europea (y Estados Unidos) siempre se habían presentado como potencias no solo económicas, sino también morales. Creo que ahora mismo eso está en quiebra.

H.J.R. George Steiner decía que los viejos cafés europeos, en Viena, en Venecia, en Berlín o en París, continuaban actuando como emblemas y símbolos, como espacios claramente relacionados con un modelo de vivir... amenazado por las cadenas de hamburgueserías. Por supuesto, la época en que florecieron no fue necesariamente mejor que la nuestra, pero en aquel entonces al menos existía la esperanza de otro futuro. A nosotros nos ha tocado administrar un vacío sin perspectivas. Pese a todo, yo me niego a dejarme arrastrar por el nihilismo pesimista. Como Antonio Gramsci, creo en el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Gaza está suponiendo una debacle ética de los Estados y las instituciones comunitarias

M.C. Creo que esa falta de perspectivas a la que aludes es clave. Yo tengo la impresión de que, en todos los ámbitos, desde 2008 la situación en Europa es cada vez peor. La seguridad económica para mucha gente desapareció a partir de esa crisis y desde entonces las diferencias sociales no han hecho más que agrandarse. Vivimos una pandemia, ahora hay una guerra en Europa que amenaza incluso con llamar a las puertas de su acomodada mitad occidental y Gaza está suponiendo una debacle ética de los Estados y las instituciones comunitarias. Aunque parezca frívolo en comparación con lo que acabo de enumerar, en el ámbito llamémosle “micro” las cosas también han empeorado: cada vez cuesta más sostenerse económicamente, hacer algo distinto a trabajar, seguir viviendo en nuestros barrios y ciudades... Si uno mira en torno suyo y se para a pensar, se observa un retroceso en casi todos los ámbitos de la vida. No creo en el optimismo ciego y no veo muchos atisbos de esperanza en el horizonte, pero lo digno y humano es resistir y plantearse qué se puede hacer para invertir esta tendencia avasalladora.

H.J.R. En Los libros de JacobOlga Tokarczuk cuenta la historia real de un judío que se convirtió al Islam y se erigió en Mesías en Polonia. Cuenta su historia con múltiples voces, para hacer un alegato político sobre las formas posibles de narrar la construcción de Europa. Como ella misma dice, “Henryk Sienkiewicz, otro Nobel polaco, entendía la historia de forma patriarcal, feudalista y nacionalista. Yo, con Los libros de Jacob, quise escribir y ofrecer una visión del otro lado, quise decir ‘no’ a esa forma de contar la historia de Polonia” y, por extensión, la historia de Europa. Ella cree que es preciso implantar nuevas narrativas para contarnos la historia otra vez, pero con diferentes ideas. “No creo que la revelación de una nueva Europa venga desde la religión, llegará de los movimientos sociales. Las grandes esperanzas vienen con el pensamiento animista, pensando en el mundo que está vivo. Tenemos que forjar una nueva posición para establecer nuestra posición dentro de la naturaleza, surgirán nuevas ideas más allá de las ideologías”. ¿Son la mediación del presente con el pasado y entre culturas distintas trabajos de la literatura y el arte en general?

M.C. Yo creo que el arte no debe tener tareas obligatorias salvo las que se plantee el propio artista, así que solo las considero “propias” del arte en ese caso. Por ejemplo, el citado Gueorgui Gospodinov, por cierto muy admirado por Tokarczuk, lleva tiempo tratando de una forma muy original e innovadora la cuestión del pasado y cómo lo recordamos, a través de todo un arsenal de recursos a los que, para abreviar, llamaremos “posmodernos”, recursos que él maneja con auténtico virtuosismo. Gospodinov, cuya obra conozco bien porque la he traducido al catalán, tiene una obsesión por el pasado y la memoria: de hecho, uno de los primeros libros que leí en búlgaro fue una compilación de testimonios del socialismo recopilados por él... ¡en el año 2006! Así pues, imagino que, en su caso, esta mediación entre pasado y presente siempre estará de algún modo en su obra. Respecto a la mediación entre culturas, la autora croata Dubravka Ugrešić, que además de una excelente novelista era una lúcida crítica cultural, ya constató en su libro de ensayos No hay nadie en casa el surgimiento de una “zona gris” literaria donde habitan los escritores “desterritorializados” como ella: aquellos que escriben en su lengua materna rodeados por el idioma del país al que han ido a parar y aquellos que escriben en la lengua de dicho país anfitrión. Como para Gospodinov el pasado, para estos autores de identidad híbrida la mediación (conflictiva) entre culturas constituye un tema fundamental, pero no como labor, sino de manera espontánea. Eso sí, para evitar que, de ellos, solo alcancen el éxito y el prestigio aquellos que han cambiado a la lengua del país de acogida, normalmente mayor y más dominante, sería necesario que aumentase tanto el número de traducciones de lenguas pequeñas como el interés por ellas del público lector.

H.J.R. Europa, más allá de la Unión Europea, es un territorio vasto, diverso e inestable, en muchos casos sin objetivos individuales o colectivos que sean fáciles de determinar. Las fronteras entre Armenia, Nagorno Karabaj y Azerbaiyán son inestables y allí la posibilidad de una guerra es continua e imprevisible; tampoco las fronteras que dividen a Georgia, Abjasia y Osetia del Sur son tranquilizadoras. Más cerca de nosotros, territorios como Transnistria y Kaliningrado son enormes arsenales y están controlados por Rusia y, por lo tanto, desestabilizan la vida en Moldavia, los países bálticos y Polonia, además de otras muchas naciones de la zona, como Dinamarca, Alemania, República Checa, Suecia o Finlandia. Y eso sin haber entrado en los Balcanes, donde Serbia y los serbios (que no son la misma cosa aunque lo parezcan) siguen actuando de manera tajante y provocadora en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Croacia y Montenegro. ¿Podrías darme un canon razonado (con un comentario de dos o tres líneas para cada título) de los diez libros que en tu opinión mejor construirían una idea de Europa?

M.C. Soy una persona con poco ánimo prescriptor, así que, más que un canon, si te parece te daré una lista de diez libros que, más allá de su mayor o menor calidad, han influido en mi visión de Europa. Está sesgada hacia Europa Oriental porque es donde he pasado la mayor parte de mi vida adulta, pero también porque normalmente el sesgo de este tipo de listas es el contrario y quizás sea útil compensar un poco.

La divina comedia, de Dante Alighieri. Es una elección obvia pero inevitable: el afán totalizador de Dante abarca no solo el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, sino también la historia de Europa hasta su tiempo.

Ensayos, de Michel de Montaigne. En esta obra se produce una recuperación del legado de la filosofía grecorromana, adaptada a una subjetividad que ya es moderna. Pueden considerarse un puente entre la Antigüedad y la Europa que se estaba fraguando a finales del siglo XVI.

La marcha Radetzky, de Joseph Roth. Muchos de los atributos que nos vienen a la mente al pensar en Europa, como la diversidad de naciones, culturas y lenguas, son propiedades esenciales del Imperio austrohúngaro, y nadie ha escrito sobre él como Joseph Roth.

4º y 5º Mi Lvov, de Józef Wittlin & Dos ciudades, de Adam Zagajewski. La historia de la ciudad de Lviv/Lwów/Lemberg/Lvov, evocada en estos dos libros, resume las numerosas fronteras que se han establecido en Europa, con consecuencias dramáticas para los habitantes de los territorios afectados.

Trieste, de Daša Drndić. Junto a las dos guerras mundiales, el Holocausto es la experiencia europea fundamental del siglo XX. Aquí está narrado de manera escalofriante por una autora de la periferia de Europa que se atreve a invertir las jerarquías y escribir sobre el “centro”.

El fin del “Homo sovieticus”, de Svetlana Aleksiévich. Hablar de Europa y, sobre todo, de lo que antes se llamaba Europa del Este, significa hablar también de Rusia, y más en los tiempos que corren. Un fresco impresionante del comunismo, que tanto marcó el siglo XX europeo.

Tres cantos fúnebres para Kosovo, de Ismaíl Kadaré. Este autor tiene obras muy superiores, pero en esta indaga en las raíces de la vuelta de la guerra a Europa medio siglo después de la Segunda Guerra Mundial, así como en la relación entre los Balcanes con Europa Occidental, aún sin resolver.

El museo de la rendición incondicional, de Dubravka Ugrešić. Una escritora croata que huye de su país y del nacionalismo, y que en el exilio recoge los fragmentos de su historia y su identidad. La escisión de tantos autores de diversas proveniencias que han emigrado o sido desplazados, en este caso en una novela ambientada en Berlín, la ciudad rota por excelencia de la Europa del siglo XX.

10º Las tempestálidas, de Gueorgui Gospodínov. Además de una exploración de cómo recordamos el pasado, una denuncia entre satírica y distópica de las grietas entre países que, en caso de ensancharse, pueden dar al traste con el proyecto europeo e incluso con la paz en el continente.

Hilario J. Rodríguez. En 1935, Edmund Husslerl pronunció una conferencia sobre la crisis del humanismo europeo. Para él, “europeo” era un...

Este artículo es exclusivo para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí

Autor >

Hilario J. Rodríguez

Autor >

Autor >

Suscríbete a CTXT

Orgullosas
de llegar tarde
a las últimas noticias

Gracias a tu suscripción podemos ejercer un periodismo público y en libertad.
¿Quieres suscribirte a CTXT por solo 6 euros al mes? Pulsa aquí

Artículos relacionados >

1 comentario(s)

¿Quieres decir algo? + Déjanos un comentario

  1. Marcoafrika

    Es interesante la lista de autores que sugiere Marc Casals para hacernos una idea de lo que podríamos considerar hoy Europa, como es interesante destacar la heterogeneidad y persistencia del diferente tipo de gentes europeas que parecen impedir una supuesta unidad de acción europea o incluso un "espíritu de cooperación" europeo. Aunque disiento de la inclusión de Svletana a la que considero una "globalista" convencida y más cercana a posiciones neoliberales o, por ser claros, capitalistas, supongo que debido a sus crueles experiencias personales y su conversión en icono "pro-Occidente", quizás a su pesar, ya sabemos que los banqueros no se detienen en su afán falsificador y no poseen demasiados remilgos a la hora de lavar cerebros. Estoy de acuerdo con la inclusión del resto y en especial de esas dos soberbias escritoras: Daša y Duvrabka, también, de Kadaré, Montaigne, Roth y Dante aunque no entiendo que haya dejado fuera de la lista a la que me parece una de las mejores y más representativas de las "discrepancias" o el olvido de un parte de tierra europea, que se menciona en el diálogo: la polaca Olga Tokarczuk. De ella sugeriría varios libros pero al menos imprescindible "Los libros de Jacob" y "Los errantes". Europa está en un momento crítico (y cuando no), la literatura del Este y el Oeste debería ayudarnos a reflexionar sobre el modo de detener una nueva masacre, la que nos amenaza el viejo rodillo fascista precisamente.

    Hace 24 días

Deja un comentario


Los comentarios solo están habilitados para las personas suscritas a CTXT. Puedes suscribirte aquí